Arquitectura & ConstrucciónEdicion No. 54
Acero por las nubes
 

Otro golpe bajo para la construcción

Los precios del acero también están golpeando al sector construcción.

A finales de 2007, la transnacional Acerlor Mittal anunció que por los altos costos de la materia prima y la energía, el precio del acero aumentaría en un 40 por ciento en 2008.

No sólo los empresarios nicaragüenses están pegando el grito al cielo. Constructores mexicanos, chilenos, colombianos, costarricenses y hondureños, por mencionar algunos casos, han pedido a los gobiernos de sus países un sistema de escalamiento que les permita reducir el impacto del alza.

La escalada de precios del acero comenzó en el 2004.

Para el arquitecto Arturo Chamorro, gerente de Operaciones de Inversiones San Ángel y docente de la Universidad Americana (UAM), el incremento en el precio del acero está relacionado con la construcción en China de Las Tres Gargantas, un proyecto hidroeléctrico “de magnitud descomunal”.

La demanda de China no sólo hizo que el acero aumentara su costo, sino que produjo una escasez en países como Nicaragua.

Aunque la construcción de Las Tres Gargantas terminó en el 2006, hay otros factores que están influyendo en el incremento del precio del acero.

“El país con más capacidad de producción de acero, Australia, no está produciendo lo suficiente para el rezago que se heredó a consecuencia del megaproyecto chino”, asegura Chamorro.

La buena noticia parece ser que ese país está explorando la posibilidad de incrementar la producción. “Sin embargo, el otro factor es el aumento en los costos del combustible, que es vital en todo el proceso industrial”, agrega.

Chamorro concluye que por el momento “no hay una tendencia a la reducción del costo del acero”.

Cifras e impacto
En el 2007, según el consultor, el precio del acero se incrementó en un cien por ciento, “es decir, para ilustrar en cifras simples esta situación, si la tonelada nos costaba 10 córdobas, teníamos que sumarle 10 córdobas más”.

Actualmente, el precio internacional del acero está por los mil 80 dólares la tonelada.

Al costo del acero, hay que sumarle el transporte, donde el aumento en el precio de los combustibles se hace sentir nuevamente.

En Nicaragua, el precio subió de 800 córdobas a aproximadamente mil 400 córdobas el quintal. Chamorro calcula que el aumento en lo que va de 2008 ha sido del 40 por ciento, coincidiendo con los pronósticos de Acerlor Mittal.

Lo difícil del tema, considera Chamorro, es que hay mucha incertidumbre. Si un consultor cotiza los precios del acero para un proyecto determinado, presenta su presupuesto, pero no firma el contrato en el mismo instante, meses después la diferencia será enorme.

Para Chamorro, se pueden contrarrestar los efectos mediante la firma de contratos con “cláusulas escalatorias de precios” o con las de “mutuo acuerdo”. Mediante estas últimas se insta al dueño del proyecto a comprar el acero de una sola vez, desde el arranque de la obra.

También, opina Chamorro, se pueden racionalizar los espacios de la obra para acomodarla al presupuesto.

Sin embargo, a pesar de esas medidas, se presentan otros problemas.

Chamorro afirma que algunos proyectos se detienen, porque al incrementarse los costos de construcción dejan de ser viables.

“El precio siempre lo asume el cliente”, expresa.

La situación afecta principalmente las viviendas de interés social, cuyo precio se vuelve prácticamente inalcanzable para el sector al que está destinada. Son unidades básicas, establecidas de acuerdo con las normativas del país. ¿Cómo se le podría reducir espacios a una casa de 36 metros cuadrados?

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